— Lo siento, no quiero ser una carga para ti, solo que estoy pasando por una situación difícil y no sé a quién recurrir — confesó Emely con sinceridad mientras se acercaba a Renata.
— No te preocupes, Emely. Estoy aquí para ayudarte en lo que necesites. Todos tenemos momentos difíciles en la vida, y a veces necesitamos apoyo. Puedes contar conmigo — respondió Renata con comprensión, aunque en su interior, la conexión emocional que sentía con Emely la hacía temblar.
En ese momento, Emely fue interrumpida por un acceso de tos repentino. Se llevó la mano a la boca, tratando de contenerla, pero la tos persistió con fuerza. Renata,...