Adrien que no había logrado llegar a casa, se encontraba en el auto con Estéfano, al menos sintió un consuelo mientras con manos temblorosas seguía manejando, se quedó en silencio esperando obtener respuestas y soluciones a la creciente complicación en su vida. No quería adelantarse a los hechos todavía, sobre todo ahora que por desgracia estaba casado con Valeria
— ¡Qué pasó¡ — Dijo Estéfano ofuscado
— Hay algo urgente que necesitamos discutir — dijo Adrien, sin rodeos.
— Se trata de Emely y Renata, verdad, pude intuirlo por tus respuestas durante la llamada — dijo Estéfano, quien siempre estaba preparado para abordar cualquier situación legal.
Adrien le relató rápidamente...