GEOVANE GEORDANO
No puedo alejarme más de esa mujer. Estoy en la empresa intentando trabajar, pero sólo de pensar que esta noche he dormido a su lado me tiembla el cuerpo. Me quedé largo rato mirando su cara dormida. Después de una pesadilla, gritó mucho y corrí a su habitación para ver si podía calmarla. Me abrazó y me tumbé junto a ella en la cama, viendo dormir a mi falsa esposa. Lo peor era que me gustaba la sensación que me producía, la sensación de dormir con ella a mi lado. Era algo diferente para mí, dormir y despertarme con alguien. Cuando me despertaba, ella seguía durmiendo, así que...