MIA MADSON
- Geovane, eso no está bien.
- ¿Y por qué no está bien? Estamos casados. - me levanta y me pone sobre la mesa del despacho. - Me muero por tenerte.
- Tu novia está en el salón. - se detiene y me mira. - ¿Has olvidado que se lo prometiste? No quiero ser una distracción para ti mientras esperas a que pasen estos tres meses para que los dos pidamos el divorcio.
Apoya la frente contra la mía y cierra los ojos. Se queda quieto un rato y siento que sus manos me aprietan la cintura. No sé si hace todo esto a propósito o si realmente...