Capítulo 12.
Escucho el motor de un coche en la puerta, me asomo por la ventana y veo que son ellos, por fin escasa!! Exclamó.
Se le ve cansados, pero después de dos semanas en el hospital quién no estaría como ellos.
Corro hacia ellos y los abrazos, sus abrazos no se notan cálidos, será porque están agotados.
- Mamá, papá sentaros en la mesa he preparado la comida, digo entusiasmada.
La comida pasa en silencio e intentado sacar conversación, pero ellos han sido tan escuetos, si, no, tal vez….
Se retiran a su dormitorio y yo me dispongo a recoger la mesa y la cocina.
Bip, bip
Mí alfha:...