Capítulo 19.
Han pasado dos meses desde la última vez que lo ví, no puedo negar que lo echo de menos. Las primeras semanas no contestaba a sus llamadas ni si quiera respondia sus mensajes.
Cada día que pasaba algo en mi moría, un día estaba tan mal, no podía más y respondí a uno de sus mensajes, le pedí tiempo que me dejara espacio. Le expliqué que de momento las cosas serían así.
El accedió, al mes y medio pasamos a las llamadas una o dos diarias. Actualmente tenemos llamadas, mensajes y vídeo llamadas.
El me ha pedido perdón una y mil veces, más bien cada vez que hablo...