Capítulo 23.
El ente despareció. Avanzamos con pasos lentos pero seguros. El sendero acababa aquí.
Podíamos ver un gran enredadera que cubría lo que parecía ser un muro. Y en el centro enmarcada una gran puerta de madera.
Me acerque más a ella, pase mis dedos por ella. Mientras lo hacía unas letras doradas comenzaban a brillar.
“Si la puerta quieres atravesar, lo que más quieres deberas dejar”
Piensa, piensa Ariel ni puede ser tan difícil. Digo para mi.
- No te ofendas amor, pero lo que más quiero en este mundo son a mis bebés, después estás ti, Digo poniéndole ojitos a William.
Avanzo y empujó la puerta, está...