El mar azul escaso de olas al tratarse del golfo de México, la arena blanca y el sol pegando en mi cuerpo, hacen de esta tarde una muy relajada a pesar de todo lo que ocurrió el día de hoy. Alai me pidió que la esperara en la playa mientras que se colocaba el traje de baño y entendiendo que aún le es necesario su espacio, me cambie y vine aquí inmediatamente.
Florida y su otoño inexistente… el calor es fuerte, agobiante y la única solución es refrescarme en el mar. Me levanto de la arena, camino hacia la orilla y rápidamente me meto hasta que el agua me cubre...