(Al día siguiente)
Hawái, nuestro primer destino como marido y mujer, nuestras miradas se cruzan de manera cómplice y nuestras sonrisas les acompañan sabiendo que desde ayer hay un antes y un después en nuestras vidas —parece un sueño, ¿no? — le pregunto rompiendo el silencio entre los dos y ella asiente.
—Debo confesar que esto si es felicidad— responde y cada vez que su mirada se ilumina de la manera que lo hace ahora, me siento un mejor hombre por ser capaz de que ella sea feliz.
—Como que a tu familia y la mía se le fue la mano con los tragos, ¿no? — bromeo al recordar que...