Al día siguiente: 9 de noviembre
—¡Feliz cumpleaños! — escucho que me grita mientras que mueve la sabana destapándome y al voltearme aun un poco dormido, la veo parada frente al pie de la cama con un pastel de chocolate y fresas que tiene una vela en el centro.
—Preciosa… gracias…— digo sorprendido y ella se sube a la cama con la ayuda de sus rodillas y se acerca a mi dejándome apreciar ese corto camisón de seda color blanco más de cerca.
—Tu primer cumpleaños juntos— murmura y acerca el pastel —tienes que pedir tres deseos— advierte sonriente.
—Uno ya se cumplió, el otro se cumplirá hoy, y el...