Dos días después: 22 de octubre
Un lunes más en esta vida y la rutina vuelve a ganar haciendo que nuestro amanecer este lleno de prisas para poder llegar a la oficina y así comenzar a trabajar en todo lo que nos espera. Por mi parte, no hice más que entrar a mi oficina, encender la computadora y ponerme a ver todo los documentos y planos que fueron con la licitación pasada para poder hacer algo similar, pero por supuesto que sea diferente a lo que nos robaron y así intentar ganar esta nueva licitación.
Me levanto de mi silla, salgo de la oficina, voy hacia la habitación donde están...