Mi corazón está a punto de salirse de mi pecho mientras que nos intentamos alejar, pero es tarde, David entra, cierra la puerta detrás de él y se cruza de brazos. –Creía que tú y yo habíamos acordado en algo. — Me dice sin dar tiempo a que ella o yo digamos una palabra.
Alai nos mira completamente confundida y no es para menos –Papá… yo…— intenta explicarse, pero David pone su mano en alto para frenarla.
—¿Crees que no me di cuenta hija?— le pregunta acercándose a nosotros y de inmediato Alai me mira bastante confundida.
— ¿Tu sabías que él sabía? – me pregunta y asiento.
—Lo hable...