Narra Alondra Ferreyra
David llegó en un estado inconveniente esa noche y eso me puso peor de lo que ya estaba, o sea que no le había sido suficiente con estar enojado conmigo todo el día y ahora aparte de todo llegaba en ese espantoso estado de ebriedad, cayéndose de borracho. Volteé a ver a Carmen quién estaba enojada totalmente al igual que yo y para mi buena suerte ella se adelantó a decirle algo a David.
–Mira nada más como vienes David de María. Eres el colmo, estás hasta el gorro de borracho ¿Se puede saber dónde estabas y con quién? – Lo reprendió Carmen – De verdad que...