Narra David De María
Caminamos por todo el pasillo del Tec rumbo al estacionamiento, dónde Alondra llamó a su padre y quedó de que lo encontraríamos en el Vips, dónde fuimos ella y yo a tomar café la noche del choque. Nos fuimos camino para allá y dado que era ya la hora de la comida, se me ocurrió que podíamos comer los tres juntos. Todo el camino noté a Alondra un poco inquieta y pensativa, estuvo callada todo el camino, cuando llegamos al Vips, antes de bajar del auto no dudé en preguntarle el motivo.
–Mi amor, ¿Estás bien? Estás muy seria.
–David, es que creo que esto es...