Capítulo tres
Narración: Derecca Cartwright
Si alguna vez creíste que algo sumamente aterrador estaba pasando, y sentiste que estabas soñando pero no era así, bueno; ya tienes una clara idea de lo que me pasaba en ese momento.
—¿Adeline...? —intenté preguntar, pero mi boca parecía estar llena de algodón.
Mi cerebro se negaba a aceptar lo que mis ojos veían. Era una ilusión, sí, quizá alguien le puso algo a mi comida 'eso' tiene una explicación. Pero, maldita sea, ¿cuál seria?
—¡Derecca, corre! —gritó Adeline, pero yo simplemente me negaba a apartar mis ojos de esa cosa.
No podía creer que dos chicos guapos del equipo contrario acabaran de convertirse...