Capítulo once
Narración: Demián Hale
Han pasado tan solo cuatro días desde que Daisy y yo estamos en camino al campamento; y no ha sido fácil. Para empezar, se me hizo difícil dejar a mi madre, a pesar de todo lo que hemos pasado y de que quizás no sea la madre más amorosa de todas...
Pero lo más difícil fueron los monstruos.
Dos mestizos inexpertos y sin supervisión adulta era como un festín para ellos. Pero Daisy era de muy buena ayuda y, aunque me cueste trabajo admitirlo y hiera mi ego de chico, ella resultaba bastante intimidante. Ella decía que yo también, que tenía una mirada que decía...