Capítulo seis
Narración: Narrador
Derecca se sentía muy feliz cuando terminaron el recorrido, y luego la caracola sonó, anunciando el almuerzo.
Leonardo le había dicho que debía sentarse en la mesa de Hermes, éste dios, además de ser dios de los ladrón y viajeros, también era un dios hospitalario, y aceptaban semidioses no reconocidos.
Se despidió de León y caminó hacia allí, donde un montón de chicos estaban riendo y haciendo bromas entre ellos.
Al acercarse, dos chicos parecidos de cabello castaño y ojos azules se levantaron.
—Hola, soy Trevor Stoll —la saludó el que parecía estar unos centímetros más alto que el otro—. Y él es mi hermano, Conrad...