YENEFER
_ Entonces fírmalo _ El abogado suspiró y me pasó el acuerdo de divorcio.
Cogí la pluma estilográfica, pasé a la última página y firmé con mi nombre. Luego, le di el acuerdo de divorcio a Franco, lo miré a los ojos inyectados en sangre y le dije:
_ Es tu turno.
_ Pareces bastante ansiosa por deshacerte de mí, ¿no? _ Franco preguntó con los dientes apretados.
_ No veo por qué deberíamos retrasarlo más _ le puse el bolígrafo en la mano.
Franco chasqueó los dientes y golpeó el bolígrafo sobre la mesa.
_ ¡Pero no me gusta ser dominado por otros!
Lo miré con los ojos...