YENEFER
Cuando sonó el timbre, lo primero que pensé fue que la persona que estaba afuera de la puerta era Franco. Pero cuando abrí la puerta, la puerta opuesta a la mía se abrió casi al mismo tiempo. Un hombre guapo salió de la habitación y abrazó cálidamente a la mujer que acababa de llegar.
La mujer notó que yo estaba parada allí mirándolos, así que empujó suavemente al hombre y me sonrió con torpeza.
_ Lo siento, llamé al timbre equivocado.
Forcé una sonrisa y respondí :
_ Está bien _ con eso cerré la puerta y apoyé la espalda contra ella aturdida, fue bueno que no fuera Franco,...