YENEFER
Nate no había dejado de molestarme, lo cual era muy molesto. Incluso hubo un punto en el que sospeché que me estaba siguiendo. Lo miré con frialdad.
_ No esperaba verte aquí, me encontraré con un amigo en este restaurante _ Parecía haber leído mi mente por la forma en que lo miré. Inmediatamente levantó las manos en señal de rendición y explicó.
Volvía a desnudarme con la mirada y me llenaba de asco.
_ ¿En realidad? Qué casualidad.
_ Cariño, ¿has pensado en lo que propuse la última vez? Si está de acuerdo ahora mismo, enviaré diez millones de dólares a su cuenta de inmediato _ dijo Nate...