Noah suspira. —Me suena a un ciclo. Solo va a seguir mintiéndote, Reina. ¿Y a pesar de todo lo que ha hecho antes, todavía querías estar con él? ¿Nunca intentaste rechazarlo?
—No pude traerme a mí misma a rechazarlo —miento—. Él simplemente... me atrae de nuevo. Es el vínculo, es su cara, su voz, todo. Cuando estamos separados, duele. Todo lo que quiero es verlo.
—Es por el vínculo, porque no lo has roto. Tienes que rechazarlo.
Mis ojos vagan hacia mis manos en mi regazo. —Lo sé, pero no quiero. ¿Es eso malo? ¿Me hace débil? ¿Patética? ¿Soy patética? Una parte de mí cree en él, que quiere lo...