Por la mañana, el Alfa Grant ya se ha ido, así que dejo mi habitación y me dirijo a la cocina para desayunar. Gail y Theresa están allí, y me siento con ellas en la pequeña mesa. Gail ya había preparado algo, y coloca el plato frente a mí solo dos segundos después de que me siento.
—¿Cuál es el primer nombre del Alfa Grant? —pregunto y ambas me miran con extrañeza.
—¿No lo sabes? —pregunta Theresa.
—No me lo ha dicho.
—Es Raúl, en honor a su padre —dice Gail.
Asiento. Qué perfecto.
—¿Cuánto tiempo han estado ustedes en la casa del pack?
—Yo llevo cinco años, y Theresa...