En la lejanía de la capital, los dos hermanos caminaban por la montañosa selva Amazónica. Ambos pararon en una alta llanura cansados por haber recorrido varios días la selva.
- Estamos perdidos, eres un idiota por haberme metido en esto.
- Yo no te pedí que me acompañes, si viniste es porqué te dio la gana.
- Si estoy aquí es porqué mi padre me pidió que acompañe a su niño consentido – Hizo mofa Pedro mientras bebía agua.
- Aún sigues sintiendo celos de mi...
Pedro soltó una carcajada.
- No podría sentir celos de ti, recuerda que todo lo que un día tuviste primero fue mío, y gracias...