Al día siguiente Pedro y Rodolfo partieron a buscar a Santiago. Ambos tenían el presentimiento que estaba vivo. Volaron rumbo al lugar donde se estrelló la avioneta. Los hermanos emprendieron el viaje dispuestos a dar la vida por saber que sucedió con Santiago. Eran muchos los pueblos indígenas que rodeaban la selva amazónica. Pero no iban a descansar hasta lograr encontrar su cuerpo o lo que quedara de él, en caso de que no estuviera vivo.
Mientras los hermanos emprendían su viaje, Erika y Adrián reforzaban su amor cada día. Los preparativos de boda iban avanzando de prisa. Habían decidido sellar su amor ante la iglesia como hace años lo...