Después de tener una fuerte discusión con el infeliz de Daniel Aguirre me dirigí a un bar, en aquel lugar me encontré con Juanjo y empezamos a beber. Con unas copas demás empecé a sentirme nostálgico, no sé en qué momento mi matrimonio se estaba desboronando. Si bien era cierto que la aparición de Lucero me había dejado confundido, eso no quitaba que amara a mi esposa como un loco.
—Vamos Broo, te dejaré en tu casa—, Juanjo me llevó casi arrastra. Una vez que llegamos a casa me subió hasta la habitación y ahí me tiró.
A la mañana siguiente me levanté con un fuerte dolor de cabeza. Cuando...