Por la noche, el abuelo reunió a todos para informar la llegada del nuevo integrante de la familia Rúales, si aquel pequeño o pequeña hubiera sido concebido con amor la familia hubiera estado feliz, pero los únicos que lo estaban era Margaret, Cristal. Y la otra que estaba contenta, era Josefa, pues era lógico que lo estuviera, iba a ser abuela por primera vez.
Esa fue la primera vez que un integrante de los Rúales no causaba felicidad en nosotros, más porque Cris no lo estaba. Lo ví salir e intenté ir tras de él, no obstante, Margaret se me adelantó.
Volví a sentarme y me quedé observando a Erika,...