Sentir el rechazo de un hijo es lo más horrible que puede existir, más si aquella es la razón de tu vivir. Por un momento pensé que Erika la había puesto en mi contra, pero la conozco demasiado, y sé, que sería incapaz de hablar mal de mí, así me haya portado como un canalla, ella jamás usaría esos medios tan bajos para lastimarme. La Vi bajar lentamente las gradas, aún estaba en ropa de dormir, se veía tan hermosa como siempre, no sé en qué momento dejé de admirar a mi mujer, en que momento se derrumbó nuestro matrimonio. Se que todo es culpa del infeliz de Aguirre, ese...