Después del sangrado de Eliza, Matías volvió de inmediato y junto a él, Erika. Afortunadamente la hemorragia fue detenida. Cuando llegó al hospital se detuvo en seco, su corazón sintió una opresión al momento que vio a Maite tomada de la mano con un hombre. Está última continúo hablando con Jederson e ignoró su ingreso.
—Maite—pronunció Erika y mira con asombro la mano del profesor francés
—Creo que debo irme— comunica Jederson dejando un beso en los labios de Maite. Beso que vio Santiago y caminó a pasos rápido. Al darse la vuelta, Jederson se encontró con la mirada fulminante de Santiago.
—¿Quién es este hombre?—Bufó mirando a su hija...