Desde aquel día no la molestaron, solo enviaban flores, a espera que ella decida con quien quedaras. Desde la entrada de la puerta se podía respirar el aroma a flores.
- ¿Llegaron más? - preguntó Erika al ver a su madre con unas tarjetas en sus manos.
- Sí. A este pasó se llenará la mansión de flores.
Erika aspiro el aroma de un ramo y recordó Adrián, era él quién acostumbraba a tirarle perfume a las flores.
- Creo que debes decidirte por… - Gisela se quedo con la palabra en la boca.
- No decidiré por nadie, mi único propósito de estar aquí es encontrar a mi hijo,...