Amira
EN LA ACTUALIDAD
Lucho contra la oscuridad y abro los ojos. El dolor se ha apoderado de todo mi cuerpo y es mucho peor que el que sentí después del incidente con el coche.
La única luz en la cripta procede de la luna llena que se cuela por las grietas de la escayola de un rincón del techo. No basta para ver el horror que me rodea, pero sí lo huelo.
—¿Mags? —Se me quiebra la voz aunque solo he susurrado y saco fuerzas de flaqueza para soportar el dolor cuando extiendo un brazo para tocarla—. Mags, no puedes estar muerta. Por favor.
La última vez que hablamos...