Amira
«—Baila conmigo, Lachlan. Baila conmigo en Dublín.
»Su cara, que suele estar tan seria, ha cambiado esta noche. Él ha cambiado esta noche. Me coge de la mano y me lleva hasta la multitud de irlandeses que está bailando, y aparece una sonrisa en su cara que convierte sus labios en lo más bonito que he visto en la vida.
»—Eres hermoso —le digo. Estoy borracha y me da igual.
»—Los hombres no son hermosos.
»—Mentira. Es mentira. Porque tú lo eres.
»Me hace girar mientras fingimos conocer los pasos de ese baile irlandés antes de pegarme de nuevo a su duro cuerpo.
»—Lo dejaremos en que no nos...