Johan estaba ansioso desde la primera llamada de Álice. Parecía que esta pesadilla nunca terminaría. A Brook no le importaba nada más que el estatus. Vio potencial en los niños para ser futuros luchadores de Muay Thai. Desde pequeños, los lobos presenciaban las peleas, animados por ella; En el fondo, Álice no podía intervenir, la echarían a la calle o algo peor. Johan los mantuvo con un alto nivel de lujo, ese fue el precio para mantenerse alejado de tres problemas. Brook convence a Álice de que se calle. Tiene un plan infalible.
-Escucha, vampiro interno, no deberías llamar a Johan chismeando sobre los niños.
-¿Qué quieres que haga si...