El fin de año deparaba algunas sorpresas para Deby. El viejo Lwes decidió despedirla con la excusa de que alguien más necesitaba el puesto directivo más que ella. Al principio Deby se sintió incómoda con esta decisión sin haber sido comunicada con antelación; pero entendió que sus funciones allí ya no eran necesarias pues necesitaba dedicarse a ser residente del hospital hasta graduarse. Lews acababa de perdonar la vida a su amada nuera. Si él le dijera su verdadera intención, ella seguramente se negaría. Sin embargo, a Deby no le gustaba depender económicamente de Johan. Necesitaría encontrar algo que garantizara su independencia lo antes posible, incluso si viviera con él....