Al llegar al hospital, por su estabilidad emocional, Emilia parecía estar en trabajo de parto prematuro.
Mirando a Emilia que estaba tumbada en la cama mordisqueando una almendras en almíbar.
Carlos por fin estaba seguro de que esta vida por fin era diferente.
Él y ella también podían pasar una vida feliz.
Pero Carlos seguía inquieto y obligaba a Emilia a quedarse en el hospital una semana más.
Durante la hospitalización, cuando salieron a pasear por el parque, se toparon accidentalmente con Emelia Herrera.
Estaba pálida y cada vez más débil.
"Carlos, ¿podemos hablar?"
Carlos no se atrevía a decir que sí, tenía miedo de lo que pudiera pasar en...