—¿En qué momento se nos acumuló tanto trabajo?—le pregunto a Pacita mientras vamos en el auto de Rámses rumbo a su casa, junto con Gabriel.
No sé si es que los profesores se volvieron locos, hicieron algún complot en contra de los estudiantes o que quizás, he estado tan distraída que olvidé por completo los tiempos de entregas de tres trabajos en tres asignaturas distintas. Pero como fuese el caso, vamos camino a casa de Marypaz para reunirnos los cuatros y terminar de una buena vez con todos ellos.
Tuvimos que escoger la casa de Pacita, porque sus papás le negaron por completo la posibilidad de que ella fuese a...