Me llamo Amelia, y hace un año me enamoré perdidamente de Daniel, un chico que me
cautivó y me hizo vivir la mejor de las historias de amor, pero también la decepción más
grande que una chica puede pasar: una violación. Y hoy, a pesar del tiempo no logro
recuperarme del dolor que me causó, haciendo casi imposible que me fije algún chico.
Hasta que llegan los hermanos O'Pherer, Gabriel y Rámses, con sus rostros atractivos,
sus sensuales acentos extranjeros, sus músculos definidos y siendo tan distintos como
el agua y el aceite. Rámses, es un francés de pocas palabras, a simple vista pedante,
reservado y con un pasado problemático, seguro de esos que arrastran a los que se
acercan a su vórtice. Gabriel, en cambio, es un portugués atractivo, dulce, carismático,
simpático y con todos los atributos que me hacen suspirar y que prometen hacerme
creer una vez más en el amor. Decir que el me gusta es poco. Solo hay un pequeño
problema, a mi me gusta Gabriel el novio de mi mejor y única amiga y yo le gusto a
Rámses, su hermano y mi mejor amigo. Y como si eso no fuese suficiente, Daniel insiste
en regresar a mi vida. No se apresuren a juzgar la portada, ni siquiera esta sinopsis,
porque nadie sabe lo que oculta un corazón. Nadie sabe lo que oculta el mío