Epílogo I
Balthy
4 años después.
Me despierto y ella no está, me levanto con mucho sigilo y camino hasta el cuarto de los niños que están bien dormidos, el sol aún no despunta y decido cambiarme para alcanzarla.
Cada vez que tenemos días libres nos venimos a la hacienda y a los niños les encanta.
—Salió desde temprano— me dice Ceci a modo de saludo— ve por ella, yo me quedo con los niños.
Me tranquiliza Ceci en la cocina.
—Gracias, Ceci— le di un beso en la mejilla y salí a las caballerizas.
Mi nana ahora nos ayuda con los niños y es lo mejor del mundo, nos...