Ódiame
Cassy
—Justo ahora te odio con todas mis fuerzas— le dije a su vez.
—Sí eso hace que el bebé esté bien, pues me parece perfecto, ódiame — acepta con una sonrisa dulce y tierna que me provoca arrancarle los dientes— espero vuelvas amarme pronto.
—Esto es tu culpa, no volverás a tocarme —le advertí— nunca más meterás esa monstruosidad en mí para hacer bebés.
—¿Quieres agua? —me pregunta para obviar lo que le dije.
—Quiero expulsar a un niño de tres kilos, eso quiero— noté que una mujer que estaba pariendo ahora ve la entrepierna de Balthy— ¿Qué ves? ¿Se te perdió un pito igual al de mi...