La Reina-03
Altea Zoella Castellanos Silvermoon
Pero aún se atreve a hablar. Aún me desafía. —Me temo que no puedo hacerlo.
Y empiezo a temblar de furia, mis ojos inquietantes fijos en su cuello desnudo mientras su cabeza permanece unida al suelo. Mis pulmones se agitan audiblemente mientras una ira desconocida comienza a formarse dentro de mi alma, que se oscurece como el humo que brota de mí.
—Llévame...
Pero incluso a través de toda esta rabia, este fuego, este odio, aún lo siento.
Lo siento.
El suave toque contra mi espalda, delicado y tierno, como si temiera romperme.
—...a casa...
Incluso a través de esta oscuridad que sobrevuela mi...