Ava.
-“¡La culpa es tuya!, te pusiste tantas trabas, y te pusiste tan nerviosa, tras la cena, cuando los padres y hermanos de Elijah dijeron que ya lo tenían todo listo, que esta noche ya vivirían en su nueva casa, para dejaros la casa del beta a su legítimos dueños, que al final, Elijah se dio cuenta, y en vez de pasar la noche juntos, para cerrar nuestro circulo de una vez, decidió que durmiéramos en habitaciones separadas.”- se quejó por millonésima vez la libidinosa loba, que ya se había montado en su cabeza, una noche de sexo caliente e incontrolable, con nuestro mate.
Las quejas de Elora, mientras yo...