Capítulo 73 —No sé cómo estar sin ti.
Jordan:
Ya estaba instalado en Dubái. La vida allí era diferente, vibrante y llena de movimiento, pero no podía dejar de pensar en Ginebra. Habíamos pasado momentos increíbles juntos en esta ciudad antes de todo el caos, y ahora cada rincón me recordaba su ausencia. Decidí llenar mis días de actividades para mantener mi mente ocupada. Me lanzaba de lleno al trabajo, quedándome en la oficina hasta tarde. El gimnasio se convirtió en mi refugio, un lugar donde podía canalizar mi frustración y agotarme hasta el punto de caer rendido en la cama sin darle demasiadas vueltas a mi cabeza. Una noche,...