La puerta de mi coche se abre y me recuerda que Gris había pedido verme. Camino hacia el vehículo, envío una última ola a todos antes de subir, y la puerta se cierra detrás de mí. En poco tiempo, estábamos saliendo de la manada y dirigiéndonos a casa. Miro por la ventana, mi padre sigue rondando en mi mente, no sabía qué se suponía que debía hacer.
Una gran parte de mí me decía que debía arrestarlo y castigarle como a Ciro. Él participó en todos los horribles crímenes que Ciro cometió, así que merecía el mismo destino. Pero luego, la hija que llevo dentro sigue apareciendo, ¿sería correcto meter...