—Hizo cosas aterradoras, pero nunca vio consecuencias por sus acciones, ya que era Rey. Mi madre pudo mantenerlo en cierto modo en el camino recto, nunca le permitió ir demasiado lejos— explica, con los ojos llenos de lágrimas mientras habla. Siempre se enojaba cuando hablaba de su padre y se ponía triste cuando lo hacía de su madre. Tal vez ahora descubra por qué. —Pero todo eso cambió cuando ella... murió— dice, mirando al suelo, con una lágrima bajando por su mejilla. De inmediato tomo su mano con la mía, limpiando la lágrima de su mejilla con la otra.
Me mira, su rostro reflejando tristeza. Le dedico una pequeña sonrisa,...