Después de mi intercambio con Elliot, este se encerró en su oficina y yo decidí cenar en la cocina con Stella, que parecía sorprendida de ese simple hecho.
Luego de la cena, subí a trabajar un poco en los últimos diseños. Delos cuáles me sentía satisfecha porque estaban quedando como había visualizado.
No podría estar más feliz.
Doy vueltas en la cama y no logro conciliar el sueño. Frustrada conmigo y con la situación, pateo las sabanas y salgo de la cama.
Sé que Stella mantiene en las alacenas infusiones. Y creo que tomando una de estas, podre al fin descansar
Con cuidado de no hacer ruido, abro la puerta...