Siento más que veo la mirada de censura que Brandon me dedica.
Después de llegar de la clínica, no encontré a los padres de Alessandro. Entonces hice lo que había pensado hacer, camino a aquí.
Invadí la cocina, ante sorpresa de Brandon.
En principio, parecía escéptico y su ceño funcido era visible. Pero, no me deje intimidar y me hice con el mando de la cocina pese a su renuencia.
Ahora estoy haciendo una tarta de frutos rojos para la cena, y él está dando vueltas por la estancia.
—Podrías hacer fettuccine para la comida—. Pido estirando la masa.
Se aclara la garganta.
—El señor maneja un menú muy riguroso,...