Tessa se detuvo impresionada por aquel comentario
—Vino con el… por eso lo dejaron pasar.—le explica
Julian frunció el ceño. Tessa no sabía si lo que le molestaba a Julian era que aquella mujer hubiera tenido la osadía de pisar su empresa, o que Adam usuaria la palabra “madre” para referirse a su “madrastra”
Minutos más tarde el joven empresario Julian Anderson recorrió la sala hasta que dio con sus recientes invitados.
—¿Qué está haciendo aquí? No es bueno interrumpir en horas laborables— luego miro hacia el joven a su lado — ya me han enviado aquí a un Anderson, no necesito otro. Y mucho menos a uno que luce...