-¡James!- entonces la mujer sintió vergüenza y negó -perdón… quiero decir… señorita Anderson
Ella sonrió a su compañera de oficina -puedes decirme solo Tessa. Y tranquila el error se te sale por costumbre
Marcia asintió nerviosa. Hace tan solo algunos meses atrás salió a la luz de la noticia de que el fiel asistente de Julian Anderson quien estaba trabajando en su empresa y fingia ser hombre era en realidad una mujer. Y no solo una cualquiera, sino también su prometida. El impacto fue obvio para todos los trabajadores de la empresa que habían trabajado codo a codo de la mano de James. Pues eran muy cercanos al muchacho y...