Me despierto y Flavio me está mirando, en sus ojos puedo sentir amor y un brillo extraño.
— Te despiertas feliz por lo que veo— digo sonriendo.
— Por que lo soy, por qué no debería ser feliz si estoy con la mujer a la que amo y ayer ella me entrego su más preciado tesoro…—
Me deja un suave beso sobre los labios, se levanta y se marcha desnudo al baño. La verdad es que vm gusta lo que veo…
Hoy tendré que aceptar el baño, me siento pegajosa y sudada después de lo de anoche. Si lo pienso fríamente no fue tan malo pero si dolió demasiado no...