Eduardo
Un día después del nacimiento de Carlos.
Me siento pésimo, después de escuchar las palabras de María, no puedo sino sentirme el peor hombre del mundo.
Mientras María estaba alumbrado a nuestro hijo, yo me la pasaba retozando con una mujer, ni siquiera se su nombre, ni el de ella ni el de tantas otras. Así es más fácil, no hay ataduras solo sexo. Solo se trata de satisfacer mis instintos primarios.
De todos es sabido que los reyes tienen amantes, algunos conservan a alguna por años e incluso tienen hijos bastardos. Pero yo he roto la primera regla. La única que debía cumplir a raja tabla. Puedes tener...