Me despierto con una sonrisa, he descansado y me siento con fuerzas. Cambio los vendajes de mis pies y aplicó el ungüento. Veo como en la descalzadora hay un vestido blanco con bordados, es un vestido sencillo pero es precioso pero siento que ya lo amo, unas zapatillas a juego están a sus pies.
Voy a vestirme cuando la puerta se abre, dejando ver la imagen de ese horrible hombre.
- No es adecuado que vistas así, no pensarás que vas a estar aquí de gratis deberás ganarte la comida y el alojamiento.- dice lanzandome un vestido marrón raído y unos trapos para los pies.
No tengo ganas de discutir,...